En la Solemnidad de la Preciosa Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, nos reunimos en una profunda y emotiva Misa para celebrar aquello que nos da vida y sentido.
No existe ningún otro signo: la Sangre de Cristo es la manifestación más elocuente del amor infinito de Dios por cada uno de nosotros. Esa Sangre redentora no solo nos salva, sino que nos vincula, nos une como hermanos y nos transforma en una verdadera comunidad. Por eso, hoy más que nunca, ¡agradecemos, oramos y celebramos!
Tuvimos la bendición de vivir esta hermosa Eucaristía presidida por nuestro Rector, el Padre Antonio Baus Bou.
Nuestro gimnasio institucional estuvo completamente colmado. Fue conmovedor ver a tantos alumnos, exalumnos y apoderados reunidos en un mismo lugar, demostrando cuánto aman y valoran la espiritualidad de la Preciosa Sangre que nos identifica.
Al finalizar compartimos en la mesa de la fraternidad, con aportes de todos los cursos del colegio.